Las opciones tienen fama de ser complicadas.
No lo son. El concepto base es simple. Lo que se complica es el uso avanzado — pero eso viene mucho después.
Empezamos desde cero.
Qué es una opción
Una opción es un contrato que te da el derecho — no la obligación — de comprar o vender una acción a un precio determinado antes de una fecha específica.
El precio determinado se llama strike price o precio de ejercicio.
La fecha límite se llama fecha de vencimiento o expiration date.
El precio que pagás por el contrato se llama prima o premium.
Hay dos tipos. Call y Put.
Call option — apostar a que sube
Un call te da el derecho de comprar una acción a un precio fijo.
Ejemplo simple. Apple cotiza hoy a $200. Comprás un call con strike $220 que vence en 3 meses. Pagás $5 de prima.
Si Apple sube a $250, podés ejercer el contrato — comprás a $220 lo que vale $250. Ganancia de $30 menos los $5 que pagaste = $25 netos.
Si Apple no llega a $220, el contrato vence sin valor. Perdés los $5 de prima. Eso es todo lo que podés perder.
Put option — apostar a que baja
Un put te da el derecho de vender una acción a un precio fijo.
Mismo ejemplo. Apple a $200. Comprás un put con strike $180. Pagás $4 de prima.
Si Apple cae a $150, podés ejercer el contrato — vendés a $180 lo que vale $150. Ganancia de $30 menos los $4 = $26 netos.
Si Apple no baja de $180, el put vence sin valor. Perdés los $4.
Por qué existen las opciones
Originalmente para cobertura — hedging.
Un productor de petróleo puede comprar puts sobre el precio del crudo para protegerse de una caída. Una empresa que importa insumos puede comprar calls para cubrirse de una suba de precios.
Hoy también se usan masivamente para especular y para generar ingresos adicionales sobre posiciones existentes — las llamadas covered calls.
El riesgo real de las opciones
Para el comprador de opciones — el riesgo máximo es la prima que pagaste. Sabés exactamente cuánto podés perder.
Para el vendedor de opciones — el riesgo puede ser ilimitado dependiendo de la estrategia. Eso es lo que las hace peligrosas en manos equivocadas.
Las opciones son herramientas. Como cualquier herramienta, el resultado depende de quién las usa y cómo.
La alpaca masticó. Ahora te toca a vos.
