Cuando alguien dice "la bolsa subió hoy", está hablando de un índice.
Pero pocos saben qué es exactamente un índice. Y menos todavía saben qué hay adentro de cada uno.
Eso cambia hoy.
Qué es un índice
Un índice bursátil es una canasta de acciones que representa un mercado o un sector.
No comprás el índice directamente. Lo que comprás es un ETF que lo replica — un fondo que imita el comportamiento de esa canasta. Pero eso es tema para otro artículo.
Por ahora lo importante es entender qué mide cada índice y por qué importa.
S&P 500 — El más famoso
El S&P 500 agrupa las 500 empresas más grandes que cotizan en bolsas de Estados Unidos.
Cuando escuchás que "el mercado subió 1% hoy", casi siempre están hablando del S&P 500. Es el termómetro de la economía americana.
Históricamente promedió un retorno de 10.5% anual en los últimos 30 años. Por eso tantos lo recomiendan como inversión de largo plazo.
Pero acá va algo que pocos te dicen: el S&P 500 no está tan diversificado como parece. Las 10 empresas más grandes del índice — Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Meta y compañía — representan alrededor del 35 - 37% del peso total. Y casi todas son tecnológicas.
Si comprás un ETF del S&P 500 creyendo que estás diversificado, en realidad estás muy concentrado en tecnología americana. No es malo necesariamente. Pero hay que saberlo.
Nasdaq 100 — El índice tecnológico
El Nasdaq 100 agrupa las 100 empresas no financieras más grandes que cotizan en el Nasdaq — la bolsa tecnológica de Estados Unidos.
Apple, Microsoft, Nvidia, Meta, Amazon, Tesla. Si el S&P 500 ya estaba concentrado en tecnología, el Nasdaq 100 es tecnología pura.
Cuando la tecnología sube, el Nasdaq vuela. Cuando la tecnología cae, el Nasdaq se desploma. En 2022 cayó más de 30% en un año.
Es el índice con más hype. También es el más volátil de los tres.
Russell 2000 — El que menos conocen y más me interesa
El Russell 2000 es diferente. Agrupa las 2000 empresas de mediana y pequeña capitalización de Estados Unidos.
No son las gigantes tecnológicas. Son empresas medianas, menos conocidas, con más potencial de crecimiento — y también más riesgo.
Es el índice que menos aparece en los titulares. Y paradójicamente, el que más me llama la atención.
Las empresas de mediana capitalización tienen algo que Apple y Microsoft ya no pueden tener: espacio para crecer. Una empresa que vale $500 millones puede multiplicarse por 10. Una que vale $3 billones, difícilmente.
Para el inversor que quiere rendimientos por encima del promedio y está dispuesto a investigar, el Russell 2000 es un universo enorme de oportunidades.
Mi opinión honesta — y va a sorprender a más de uno
Sigo estos índices todos los días. Entiendo cómo funcionan. Conozco su historia.
Y no invierto en ninguno de los tres.
No invierto en ETFs que repliquen índices. Mi estilo es otro — busco la empresa, analizo el negocio, entiendo el mercado en que opera, y si me convence la compro y la mantengo a largo plazo. Psicológicamente me siento más dueño de una acción que de una canasta.
Eso no significa que los ETFs de índices sean malos. Para la mayoría de inversores son probablemente la mejor opción. Warren Buffett mismo los recomienda para el inversor promedio.
Pero si alguien te vende la idea de que el S&P 500 es diversificación total — preguntale cuánto pesa la tecnología en ese índice. La respuesta va a sorprenderlo.
¿Cuál seguir si sos latinoamericano?
Para entender el mercado americano en general: S&P 500.
Para entender el sector tecnológico: Nasdaq 100.
Para buscar oportunidades de crecimiento fuera de las gigantes: Russell 2000.
Los tres juntos te dan una foto bastante completa de lo que pasa en Wall Street todos los días.
→ La alpaca no para. Seguí leyendo, seguí aprendiendo.
